miércoles, 8 de diciembre de 2010

Te quiero..

No sé si es bueno o malo, pero lo cierto es que cada día me percato más de cuánto te necesito.
No me atrevo a decir (tal vez por miedo, tal vez por orgullo) que más que el aire que respiro, más que la comida que como, ni siquiera más que el agua que bebo.
Pero si es cierto, que si no estás, no me apetece respirar, no me apetece comer y ni siquiera me apetece beber.