¿Por qué medio corazón y una espiral?
Cuentan que el amor es una criatura extraña, hoy tal vez te ame, pero quizás mañana le seas indiferente. No se trata de ser mejor que otro, se trata de simplemente SER. Me explico porque últimamente no me entero ni yo. Todos somos corazones, todos somos amor, todos necesitamos amor. Pero casualmente, el amor únicamente sexual se nos queda corto. Las caricias, el sudor bañando cuerpos y labios arañados no termina de llenarnos. En cambio una persona especial... Una persona con la que nos sintamos a gusto, con la que podamos ser nosotros mismos.. Ahí la cosa cambia.
Cuentan que la espiral es un símbolo muy terrenal, pero yo soy un poco paradójica. No buscamos la mitad de un corazón para formar un conjunto, no buscamos nuestra media naranja, tan sólo una naranja con la que compartir proyectos. Buscamos una mente, un alma, un espíritu que nos complemente, no que sea igual, sino que nos complemente.
Cuentan que susodicho amor sólo se encontraba en las novelas del Romanticismo. Allá donde la princesa acababa siempre encontrando a su príncipe. Allá donde el amor era eterno.