Y esperar...
Y buscar tu figura entre los transeúntes...
Y equivocarme de persona...
Y volver a buscar con la mirada...
Y ver tu sencilla figura...
Y reconocer tu sonrisa...
Y sentir los escalofríos...
Y correr a pesar del terreno mojado...
Y descubrir que las calles no son tan cortas...
Y notar cómo el corazón se me sale del pecho...
Y sentir un algo extraño en la barriga...
Y llegar por fin a ti, a tus brazos...
Y que me arropes creando una perfecta burbuja que sólo nos cubra a ti y a mí...
Y que la lluvia ni el frío sean un impedimento para que mi alma se incendie...
Y abrazarte y pensar: "Ya puedo morir hoy"...
Y girar mi cuello impaciente...
Y encontrarme con tus ojos...
Y perderme en ellos...
Y encontrarme en tus labios...
Y contarles todo lo que he pensado en ti hoy...
Y abrazarlos fuerte...
Y reposar mi moflete en tu hombro...
Y mirarte...
Y sonreír...
Y sonreír contigo...
Y retirar ese hilo cobrizo que tienes como pelo...
Y recorrer tu cuello, contándole cuan feliz me haces...
Y llegar por fin a tu oreja...
Y susurrarte: TE QUIERO.
