Deja que el mal humor siga contagiando a la audiencia.
Que la tragicomedia sea mi única creencia.
Deja que el alma se desvanezca entre náuseas y llantos.
Que todo lo que me aporta oxígeno huya mientras tanto.
Deja que el alma se consuma.
Que el derrumbe otorgue la cura.
Deja que las desmotivaciones se conviertan en alimento.
Que los desmotivados no encuentren aliento.
Deja que los que amo me odien y los que odio me detesten.
Y que ellos jamás me encuentren...
Y entonces seré yo.
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